
En Inglés hay un término que nos falta en castellano: “Comfort Food” la comida que nos hace sentir bien. No necesariamente la más sofisticada, pero tampoco necesariamente la más simple. No la que se hace a la diabla, sino exactamente todo lo contrario. El Comfort Food es siempre comida hecha con amor, ésa que nos deja la barriga llena y el corazón contento. No es casual que nuestros comfort food privados estén muchas veces relacionados con nuestra infancia.En mi caso no puedo disociar el pastel de papas de la primera mujer de mi vida, mi tía Eva, a quien le decía mamatía y no mamama porque era tía abuela y no abuela. Ella cocinaba poco y escribía mucho. Me enseñó a leer en su máquina de escribir y a disfrutar unos cuantos platos que he seguido comiendo y preparando, y que cada vez me dan la misma sensación de placidez. ¿Será felicidad?Ocopa, Chupe de Viernes y Pastel de Papa con Cebolla eran sus platos fuertes, si no únicos.Hoy vi que tenía unas estupendas papitas nativas (Chakro de Tikapapa) y un buen queso fresco, sorprendentemente de Plusa, y decidí que era día de Pastel de Papas, y fue así:Ingredientes
- Aproximadamente un kilo de papa nativa. ¿Por qué papa nativa? Una sola razón: es mejor. Tiene sabor propio y una textura impecable
- Dos cebollas blancas medianas
- Unos 300 gramos de queso fresco
- Cebollines secos
- Aceite de oliva
- Tres huevos
- Medio litro de leche
- Sal, pimienta, pimentón, cayena
Implementos:
- tabla
- cuchillo
- molde de horno
- horno
- bowl para mezclar
Preparación
- Lavé bien las papas. Aunque vienen bastante limpias, prefiero no alimentarme de tierra.Cubrí la base del molde con aceite de oliva
- Empecé a rebanar las papas, delgaditas, como para papitas chipCuidadosamente cubrí el fondo de la fuente con las papas, como si fueran un techo de tejas. Su poco de sal y de pimienta
- Ahora le tocó el turno a la cebolla. Tambien la corté en rebanadas muy finitas, tanto que podía ver el cuchillo al trasluz y las coloqué cuidadosamente sobre las papas
- Siguiente etapa, queso, esta vez no tan finito. Tal vez medio centímetro de espesor, y cubrí las papas y las cebollas. Le puse encima un puñado de cebollines secos para reforzarle el sabor
- Otra capa de papas, a las que sazoné con un poco de pimentón y pimienta de cayena para darle picantito
- Otra capa de cebollas
- La capa final de papa.
- En un bowl mezclé tres huevos con algo así como medio litro de leche, sazoné ligeramente y eché el líquido en el molde. Mi cálculo fue correcto, porque casi casi llegó a cubrir los elementos sólidos
- Cubrí el molde con papel aluminio y lo puse en horno a 200 grados centígrados (392 F) sin precalentar. Con esa temperatura, no ponerle aluminio lleva a que la papa se queme para siempre
- Una hora y diez después, saqué el molde y ya estaba casi listo. Le saqué el papel aluminio para que dore y en 15 minutos más almorzamos
Tiempo de preparación: 20 minutos + 2 horas de horno












papas nativas, se cultivan a mas de 3.400 mmsnn no se utilizan abonos ni fertilizantes químicos, poseen condiciones culinarias que superan a las variedades comerciales.
Entre otras, poseen mayor contenido de materias secas ( que por ejemplo, ayudan a una mejor fritura, aun menos uso de aceites y se cuecen más rápidamente que las papas comerciales y… la lista es larga)
entren al portal del MINAG.
El año 2009 celebramos el año internacional de la papa, en ese portal veran algunos de los estudios que sobre ella se han hecho.
un dato más, las papas nativas, resisten bajas temperaturas, son el germo plama de futuras variedades comerciales,
poseen condiciones naturales que les permiten slair airosas de varios problemas fitosanitarios. La papa se multiplica comercialmente vía un clon. No es posible producir papas transgenicas
En realidad, habiendo papas nativas hay que estar loco para comprar papas comerciales, por razones de sabor y de salud. Lástima que sean tan difíciles de encontrar en los supermercados.
otra para la peña, mañana sale caliente.
la probabera con papa huamantanga y queso mantecoso que es la que consegui en la compra.
ya le cuento el lunes!
muy buena su receta voy a probarla para mi examen de hoy
muy buena su receta voy a probarla para mi examen de hoy
muy buena su receta voy a probarla para mi examen de hoy
No es mi receta, es heredada de una de las mujeres más importantes de mi vida. Cuide su sal. Muchos pasteles de papa han muerto por su culpa
Amigo Carlos, el sabor y la textura son la explicación de por qué la papa nativa es mejor, no razones adicionales.
Una sola razon, o tres???
“…¿Por qué papa nativa? Una sola razón:
es mejor (una sola razon)
Tiene sabor propio (segunda sola razon?)
y una textura impecable” (tercera sola razon?)
Saludos cordiales,
Carlos.
Angie, si vive en Lima, hay papa nativa en Wong y en Vivanda. No la venden a granel sino en bolsas, prolijamente marcadas con la variedad correspondiente. Si vive en la sierra, los mercados están llenos de papa nativa. Son esas papas chiquitas, de colores y formas raras. Si vive en otra ciudad de la costa, no sabría qué decirle. Si vive en Bolivia, Ecuador, Chile o el norte de Argentina, tendrá que esforzarse un poco y las encontrará. Si vive en otros lugares del mundo, es cuestión de suerte. Yo encontraba papas azules en Nueva York, pero no recuerdo haberlas visto en otro lado.
Don Lucho: donde consigo papa nativa o es q tiene otro nombre.
Mmm a mí me salió bien picantón, porque le puse harta cayena. Tal vez no fui lo suficientemente explícito. Este es un plato de toda la vida. ¿No serás de origen arequipeño?
Este pastel es uno de mis preferidos, y lo preparo tal como lo haces tu, quizas le aumento un punto mas de picante.
Mi marido, cuando lo probo quedo encantado, porque tiene si gran parecido a la tortilla española.
Un abrazo,
Soraya