Semana de la Comida Hindú (3)
Lo que viene ahora debió tal vez ser la primera receta de la serie. Pero en los primeros platos que cociné no necesitaba “Garam Masala”, esa mezcla de especies de la que cada cocinero se enorgullece, y que está en la base de muchas comidas de la India. El plato que cociné hoy, sí exigía Garam Masala, de modo que pasé por el gozoso rito de su preparación.
Antes de seguir, un advertencia. El Garam Masala no es el Curry, y el Curry, ese polvo amarillo que se vende en los supermercados no es un ingrediente hindú, aunque esté fabricado en la India. El curry en polvo es un invento de nostálgicos colonialistas ingleses que regresaban al desierto culinario de su patria después de una esplendorosa aventura del paladar de la India. Más sobre esto a lo largo de la semana.
Si se anima a hacer los platos de esta serie, guarde al frasco de curry. No es que sea malo. El tabasco no es malo, pero si estuviera haciendo una serie de comida peruana, lo invitaría a esconder el tabasco. Será picante, sera muy rico, pero no ayuda realmente a cocinar un arroz con pato a la chiclayana. Espero haberme dejado entender.
Ahora, a la receta del Garam Masala. Todos los ingredientes están en Lima. Si no los tiene el super de su barrio, vaya al mercado de Surquillo (el que se pelean con Miraflores) y en el primer puesto del corredor de la izquierda encontrará todo.
Implementos. Tiene tres posibilidades:
- Licuadora de las que tienen un frasquito. Si sólo tienen vaso grande, no funciona.
- Moledor de café. Eso es lo que yo uso. Es perfecto. Límpielo moliendo arroz, que absorbe todos los olores
- Un viejo y honrado mortero. Necesita buen brazo y harta paciencia.
Ingredientes: la mía es una versión modificada de la receta de Madur Jaffrey. ¿ Por qué? Porque me gusta, pues. Su sentido del paladar lo llevará a cargar más o menos los distintos aromas, pero le garantizo que ésta es una buena combinación.
- 1 cucharada de semillas de cardamomo. Las semillas están dentro del cardamomo. No se venden sueltas. Tiene que tomar cardamomo por cardamomo, abrirlo con las uñas y separar las semillitas del interior. Es la única parte tediosa, pero las manos le quedan con un olor muy agradable
- Dos pedazos de canela de unos 5 centímetros
- Una cucharadita de clavos de olor
- Una cucharadita de pimienta negra entera
- 1/4 de nuez moscada
Preparación
Simplemente puse todo en mi moledor de café y en 30 segundos estaba todo pulverizado.
Yo ya sabía lo que iba pasar cuando abriera el moledor, pero usted prepárese. Esto no es un comercial, pero los olores que lo van a envolver, serán una experiencia mayor. Inolvidable. Entenderá por qué Cristobal Colón montó todo su tinglado para llegar a las islas de las especies
Al final, dejé en paz a mi nariz y puse el Garam Masale en un frasquito hermético. Lo usaré en los próximos 3 a 5 días.














Eso ya lo sé, Don Lucho, muchas gracias. Lo que no sé es qué son las “chucharaditas”
Oops! Just a typo. Ya lo corregí.
Don Lucho,
Tiene razón, el olor es indescriptible. Si Sheherezada hubiera tenido un poquito de este menjunje, no se hubiera devanado los sesos buscando los mil cuentitos para seguir viva.
Otra cosa, no quiero parecerle vulgar pero ¿que medida es esa de “chucharaditas”?
Saludos cariñosos desde Cypress, Texas
Patricia
cucharaditas=teaspoons
cucharadas=tablespoons
Doña Lucrecia, es usted muy gentil. Agradezco su visita, si no me equivoco, desde Medellín. Una vez estuve allí y la hospitalidad paisa me hizo sentir en casa
Los felicito por sus excelentes recetas, las he disfrutado mucho, creo que tienen una forma de presentarlas muy buena y en especial sencilla, muchos exitos, gracias por compartir sus conocimientos y experiencias, Lucrecia