
Cada vez que alguien llega a casa un sábado cualquiera, ve la fuente de frutas en la mesa de la cocina y pregunta ¿Y todo eso para quién es? Es para nosotros, claro: somos fruteros de estación.
¿Hay mangos en el mercado? Hay mangos en casa. ¿Abundan las chirimoyas? Seguro que tenemos. ¿Estamos en la semana de las ciruelas claudias? No nos faltará una canastita de paja con claudias.
Hoy día Alicia, que sigue inspirada, tomó toda la fruta que estaba al borde de perecer, por cortesía de los imprevistos calores de este verano tardío y construyó una jubilosa ensalada, que tenía un poco de todo: plátanos, mangos, papayas, dos tipos de melón, sandía.
Y encima le puso pasas y un poquito de pecanas picadas.Igual hubiera podido tener uvas, peras o manzanas, duraznos, mandarinas o naranjas.La ensalada de frutas no tiene límites.Todas las frutas se llevan bien entre sí. Toda fruta va con todo.
Y esto es un pequeño misterio, porque no ocurre con los alimentos de la comida “salada”.
Cada fruta tiene un sabor propio, profundo e indistinguible. No se necesita ningún arte para que los sabores existan y comprometan nuestras papilas.
En el otro mundo de las comidas “saladas” no es así.
Invito al más pintado a distinguir a ciegas entre pollo, chancho y pescado hechos sin ángel. Quisiera saber si alguien distingue por sabor o por textura entre frejol bayo y panamito, con la claridad meridiana con que se distinguen un plátano de seda de un plátano manzano.
Peor aún: muchos alimentos “salados” no encuentran fácilmente pareja. Arroz, papa y tallarines caminan juntos sólo en condiciones muy especiales. Uno de estos días voy a hacer (y contar) un pescado con salsa de chancho asado que conocí en mi aprendizaje de comida china, pero chancho y pescado no suelen andar juntos. Son una extraña pareja.
Pero las frutas, ah las frutas… Uno las puede combinar a su antojo, en pedazos grandes o chiquitos, o puede apachurrarlas en purés o reducirla a batidos y licuados múltiples, donde la vista no lo sabe, pero el paladar reconoce atisbos de granadilla, papaya y hasta el sabor sutil de la lima.
Son tan, pero tan dóciles las frutas. Un toque de azucar blanca las llevará por caminos distintos a los de una cucharada de panela, la azucar negra de antes. Unas gotas de algarrobina o de miel de caña o de miel de abejas hacen que salten sabores inéditos hasta en la más apática sandía. Ensalada de frutas con jugo de naranja o de limón, con canela o sin canela, con un poco de ron o con vino espumante o sin nada que no sean los propios humores de las frutas. Si tiene que cuidarse de la diabetes o quiere reducir su cuota de calorías, cambie el azúcar por un edulcorante y sea feliz.
Tal vez eso es lo mejor de la ensalada de frutas, que no tiene receta y que cada combinación es igualmente perfecta.
Sólo una advertencia final. Hay dos maneras de matar una ensalada de frutas y conviene conocerlas:
La primera, comprar fruta sin gracia, sin sabor, sin vida. Esto, ay, es más fácil que nunca. La prueba son las manzanas, cada día más rojas y hermosas y más privadas de sabor.
La otra es hacer una ensalada seca. Ensalada de fruta sin juguito no tiene gracia. Por lo menos un poco de limón o de naranja, o frutas jugosas de por sí que se deshagan y cedan su propia humedad.
Para fines de dieta, es bueno tener un poco de cuidado con el tamaño de la porción y con los demás alimentos de su almuerzo y su cena y, por supuesto, no poner azúcar ni miel. Pero eso no quiere decir que uno no pueda endulzarla con edulcorantes. La fruta es fundamental en toda dieta sana. En general son una extraordinaria fuente de micronutrientes: vitaminas, minerales, aminoácidos, y también de fibra. Un truquito, si es diabético. Sírvase la mitad que los demás comensales y guárdese su parte para comer entre comidas. La ensalada de fruta es más sabrosa tras una horas de refrigeración.






















exelentes recetas los felicito
necesito unos truquitos para que me quede mejor y no se arruine tan rapido
gracias
¿La fruta? Cómprela buena, cómala madura, no compre de más. Con la fruta no hay truquitos.
Gracias///
excelente y los consejos perfectos, sea uno diabético o no, que no lo soy, pero sí mi hermana que no tiene mucho, pero tiene que ser cuidadosa.
besos y gracias
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bueno me gustaria q me mmanden folletos a mi mail. porq estoy estudiando gastronomia y me ayudaria mucho gracias