
Hoy no iba a escribir nada, porque no iba a cocinar. Simplemente íbamos a comernos los restos del festín: lo que nos había quedado del locro de ayer.
Pero ayer fuimos glotones y no quedaba locro como para saciar el apetito, así que tomé algunas cosas que tenían lógica culinaria y terminé con un plato completamente distinto.
Razonamiento. (no importan los ingredientes ni el procedimiento)
El locro llevaba queso, y yo tenía un saldito de queso de cabra con pimiento dulce, del que venden en el Mercado Ecológico de Reducto. Vaya el queso dentro del locro y a calentar. Mágicamente el locro tradicional de mi infancia se convirtió en un plato sofisticado, terso y elegante.
Entusiasmado, ví que tenía un pimiento morrón muy maduro. Lo quemé al fuego de la cocina, hasta que estuvo negro como un teléfono de los de antes. Lo pelé con una servilleta de papel, se saqué las semillas y lo corté en tiras que dejé reposando en sal, aceite de oliva y una puntita de vinagre bueno.
Mientras tanto, se cocinaba media taza arroz blanco con muchos ajos enteros que iban a tener la textura pastosa del locro con otro tono de sabor (ojo, los ajos enteros bien cocidos no tienen el sabor pungente del ajo crudo sino que son adultamente dulces).
Como el locro llevaba el pimiento del queso y viendo mi pimiento quemado y sazonado, me dije: este pollito hay que apimentarlo. Lo corté como para nuggets, le puse sal, un poquito de ají en polvo y un montón de pimentón. Calenté mi wok a todo fuego, bañé con maicena el pollo sazonado para que quedara sequísimo y lo saltée todo en el wok como si fuera para chicharrón de gallina.
Para servir usé uno de esos moldecitos de lata, tan útiles cuando uno quiere evitar el caos en el plato, lo rellené de arroz, hice un hoyo donde deposité el locro, lo cubrí todo con los nugetts y encima puse los pimientos.
Y así, el viejo, querido y popular locro de papas se convirtió en un plato de restorán. Mejorado y dignificado, modernizado pero siempre el mismo. Debo admitirlo: quedamos felices, y no comimos perdices, porque no había, pero todavía nos estamos relamiendo













El locrito terminó siendo de 5 tenedores :D LOCRO RELOADED!!!
El pimiento se vE tan rico.
Su.
Por: Susana el 5 Mayo, 2008
a las 1:51 pm
El pimiento quemado es uno de los secretos del universo. Pinza, fuego y toallas de papel es todo lo que necesitas.
Por: Don Lucho el 6 Mayo, 2008
a las 4:26 am
Si, si, si, es cierto es uno de los secretos del universo. Ahora que lo mencionas, ya no tengo pinza :( He estado utilizando una varita de aluminio que no está nada mal.
Por: Susana el 6 Mayo, 2008
a las 11:29 am