
Con este almuerzo inauguro mi dieta de diabético. Y le debo decir, querido lector, que estoy mintiendo un poquito. No es lo que comí hoy, sino hace cinco días, cuando empecé a ver en serio si había vida después de la diabetes.
¿Y sabe qué? No sólo hay vida, sino que es una vida sabrosísima. Y creo que este plato puede probarlo. Los siguientes irán saliendo en los días que vienen, y así, sin querer queriendo me hago de un stock de recetas para los días en que algún experimento me salga cruzado.
La receta de hoy exige un implemento que no todos tenemos en la cocina, pero que no es difícil de conseguir y que abre todo un espectro de sabrosas posibilidades: una parrilla pesada de las que se calientan con dos hornillas de la cocina. Sospecho que también se podrá hacer esto con una parrilla de verdad, pero si pongo una en mi departamento van a llegar los bomberos de visita.
Y dice así…
Uno de los principios de la dieta del diabético es idéntico al de cualquier dieta sana: harta verdura y poca carne. Uno de los principios del que se quiere mantener en general es: cuídese de las grasas animales. Revisé bien mis fuentes y comprobé que ningún principio dice que hay que comer cosas sosas, tristes, bobas y aburridas.
Con esto en la cabeza, salí al super a comprar mis nuevas provisiones, y las siguientes verduras me guiñaron el ojo.
- Unas berenjenas de piel tersa, sin una sola arruga, duritas. Ni muy grandotas ni muy chiquitas, pero buenísimas
- Hongos Portobello, chiquitos, pero suculentos. Son el hongo más carnoso de todos
- Pimientos morrones bien colorados y dulcísimos
- Espárragos muy tiernos
- Cebollitas chinas (cebollinos) bien gorditas, como para aguantar bien el calor de la parrilla
- Una pechuguita de pollo calata, sin piel ni grasa ni nada.
A eso le sumé en la casa los elementos básicos del sabor:
- Sal gruesa
- Pimienta entera para moler antes de servir
- Aceite de oliva extravirgen, verdoso y espeso
- Buen vinagre, en el Perú una inversión importante, pero rendidora como pocas.
Preparación
Lo más importante, tal vez lo único importante de la preparación es el manejo del tiempo. Hay cosas que se hacen más rápido, cosas que se hacen más despacio, y el secreto está en el orden que uno le ponga a la cosa.
- Primero puse a cocinar la parte blanca, y algo de rabito verde de las cebollas, así nomás al natural. Mi propósito es que se quemaran un poco para que ganaran sabor y dulzura. Si usted es mexicano o centro americano, esto le parecerá enteramente natural. En el resto del América es raro encontrar esta forma de cocción
- Cuando las cebollas chinas estuvieron saludablemente tostadas y bien cocidas, las puse en un pyrex y los dejé reposando en el horno muy bajito. También puse los panes pita para que llegaran calentitos a la mesa
- Luego puse a cocinar los espárragos y las berenjenas cortadas en rebanadas. Los espárragos, porque salen relativamente rápido y me iban a dejar tiempo para las cebollas y los portobello que son más lentos.
- A los espárragos los partí en dos y descarté la parte seca. Las partes frescas las puse en un tazón, y las entremezclé con un chorrito pequeño de aceite de oliva. Las berenjenas las pinté con aceite de oliva y sal. Pinté. Esto es literal. Tengo un pincel que uso para estas cosas. No es mala idea.
- Cuando los espárragos estuvieron apenas cocidos, todavía muy pero muy crocantes, los sazoné con un poquito de sal y vinagre, y los dejé acompañando a las cebollitas para que se hicieran amigos.
- En se punto puse los hongos portobello, con el cabito para arriba. A los hongos también los había pintado con aceite de oliva, pero no les puse sal. Se ablandan y deshidratan.
- Para entonces las berenjenas ya estaban medio cocidas, y les di la vuelta.
- Cuando vi que los hongos ya estaban marcados, también les tocó poner su cabito en la parrilla.
- Mientras los hongos y las berenjenas se cocinaban en santa paz, tomé mi pechuga de pollo y la partí en pedazos largos, según el modelo de las fajitas: tiras más bién delgadas para que se cocinen rápido, pero no tanto que se vayan a quemar. Los sazoné con sal y chile powder, una mezcla de sazones que se encuentra en cualquier super, y que es infalible para estas cosas.
- Una vez cocidos los hongos, los dejé en la tertulia del horno con los espárragos y las cebollitas, que a estas alturas del partido eran amigos del alma.
- Ya con un poco de espacio, puse el pimiento cortado en tiras, del lado de la cáscara. Quería que se calcinara así que lo dejé un buen rato.
- Cuando las berenjenas estuvieron listas, al horno muchachas. ¿Cómo sabía que estaban listas? Eso se conoce al tacto, usando una brocheta o un mondadientes. Si entran sin resistencia alguna, las berenjenas están en su punto.
- Por último, cuando ya los morrones estaban destilando agua, puse a cocinar el pollo. Paciencia para que se marque bien de un lado, una rápida vuelta para que termine de cocinarse y listo.
- Mezclé todas las verduras, y me alegré de haber escogido un pirex grande porque eran un montón, las terminé de sazonar con un poquito más de sal y pimienta. Las puse en los platos, y encima el pollo que ya estaba listo.
En la panera los panes pita, en mi barriga un hambre de león, enfrenté este plato apto para diabéticos, cardíacos o para usted, querido lector que está sanísimo. Lo puedo decir en dos, tres o cuatro palabras: estaba rico, estaba muy rico, estaba muy, muy rico. El crocante vegetal de los espárragos, las cebollas dulces que se deslizan por la boca, el suculendo mordisco de los portobello, la tersura agresiva de la berenjena, los sabores múltiples del pimiento combinaban de una manera espectacular.
Fue un buen comienzo. Después de la diabetes hay vida para el paladar más exigente.
El plato también es bueno para celíacos y es mi contribución al evento hemc-23 sin gluten.














Don Lucho esto es una tentación para los que se cuidan y para los que no. Esa parrillita que menciona para prepararla es una de las maravillas mas grandes en la cocina. Todo queda tan rico y sin darse cuenta que está comiendo sano.
Eso si..biennn caliente la plancha.
Saludos,
Katia
¡Hola Don Lucho!, estupenda parrillada de verduras que nos has prepararo… ¡si señor!, un plato sano para diabéticos, celíacos y para todos en general, preaparado de una manera sana y natural.
Gracias por tu contribución a este evento y esperamos visitarte a menudo.
Un abrazo,
Ana y Víctor.
Hola familia peruguaya, es obvio que me ENCANTA esta receta, pero tengo un comentario a ver tu que lo sabes todo o casi todo en cuanto a gastronomia, lucho como es eso que ahora dicen que lo negrito que le da la placha y/o la parrilla trae cancer????!!!! lo he escuchado varias veces de nutricionistas, porfis dime que noooo!!!
un besote
y como siempre haciendo el aguante desde este pais CHARRUA.
Hola Lula, como siempre todo depende de cuánto comas. Efectivamente la cocción de carnes a alta temperatura, y no sólo en la parrilla sino en la plancha y la sartén, genera aminas heterocíclicas (HCAs) que están vinculadas con el cancer. Específicamente con cancer al colon. En ratas de laboratorio, esto parece estar bien probado. En seres humanos no parece haber cifras definitivas. Hay quienes dicen que es casi imposible que un ser humano normal llegue a ingerir la cantidad de HCAs que genera cancer en las ratas. Uruguay y Argentina, donde la gente consume masivamente carne a la parrilla no parecen tener una incidencia notablemente mayor de cáncer que países que comen poca o ninguna carne a la parrilla o la plancha como el Perú.
Por otro lado, la cantidad de HCAs depende del tipo de carne. Se producen más en el pollo que en ninguna otra carne. Pero todo depende del tiempo de cocción y de la intensidad del fuego. Un trozo de carne o de pollo casi carbonizado tendrá muchísimas más HCAs que un trozo cocido más rápidamente.
Así, las cosas, me parece que todo es cuestión de criterio. Una parrilla de cuando en cuando no va a matar a nadie. Todos los días parrilla requemada y super cocida podría ser peligroso.
Ahora las buenas noticias: los vegetales no producen HCAs. Puedes hartarte de verduras a la parrilla sin riesgo alguno.
Sigue cocinando tus parrillas, cuanto más crudas mejor. Además son las que realmente me gustan. La carne seca y requemada me parece una abominación. Si es feo, tiene que ser poco saludable, digo yo
Estupenda parrillada y estupenda manera de mirar hacia adelante… Hay muchas cosas que no puedes comer, pero quedan otras riquisimas que si entran en tu dieta
Besos. Ana
Las parrilladas me encantan, y si son de verduras mucho más.
Esta tuya es rica, sana, y apetitosa.
Saludos