Posteado por: Don Lucho | 29/06/2008

Conchitas (vieiras) con espárragos. Dieta gourmet

Conchitas (vieiras) con espárragos (trigueros)

comida propia para diabéticosUno de los raros privilegios de vivir en el Perú es que puede conseguirse conchitas (vieiras) fresquísimas a precios razonables todos los días del año. Otro privilegio es que se puede encontrar espárragos en todas las estaciones. Cuando se juntan ambos privilegios pueden suceder milagros como este plato fácil de hacer y de sorprendentes sabores y texturas. Así lo hice y quedé feliz.

Ingredientes para dos personas

  • Medio kilo de conchitas (sólo carne) más media docena de conchitas enteras. Aunque son fáciles de conseguir frescas, nunca está de más olerlas como quien huele un perfume. Si su aroma es dulce y lejanamente marino lléveselas. Si huelen a pescado, a marisco agreste, déjelas pasar y no vuelva donde ese vendedor. Téngalas en frio hasta el momento de prepararlas.
  • Medio paquete de espárragos baby. Son esos espárragos muy finitos que se cocinan en un santiamén. Pártalos en dos. El lado bueno va en este plato, el lado malo se guarda para una crema. 
  • Ocho papas nativas yanapapa, de cáscara negra, como su nombre lo indica, partidas a la mitad y cocidas con cáscara al vapor. Podría ser cualquier otra papa consistente, no el tipo de papa de puré que tiende a deshacerse
  • Un buen pedazo de jengibre fresco (kion) pelado y cortado en bastoncitos muy finos
  • Tres pimientos dulces (parecen pimientos páprika pero son más gorditos) quemados al fuego, pelados, picados y puestos a macerar en aceite de oliva y pimienta
  • Perejil picado más algunas hojas para decorar
  • Limón
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
Preparación
  • Asegúrese de tener todos sus ingredientes alineados antes de prender el fuego. Este es un plato que se hace muy rápido y usted no quiere que nada se le pase de cocido
  • Lo primero que hice fue saltear el kion (jengibre) hasta que dorara. Lo separé
  • En la misma sartén saltee los espárragos con un poquito de aceite de oliva. Los separé
  • Cociné las conchitas. No las saltee, sino que les fui dando vueltas con la pinza para asegurarme que se cocieran por todos los lados, pero apenas. Tienen que quedar jugosas. Si se secan pierden. Las separé
  • Doré ligeramente las papitas en la misma sartén. Las separé.
  • Puse por último boca abajo las conchitas enteras por unos segundos para que se cocieran
  • En este punto, volví a poner todos los ingredientes ya cocidos revolví y sazoné con sal y pimienta. Las conchitas habían soltado sus jugos, que naturalmente también se fueron a la olla.
  • Mezclé con perejil y los pimientos que habían estado reposando en aceite y vinagre
  • Exprimí los limones.
  • Serví
Como ve, no hay nada de sorprendente ni secreto en la preparación, sólo un poquito de cuidado. Lo que sí es sorprendente, extraordinario y casi sobrenatural es el resultado. Este es uno de esos platos misteriosos que suman colores, olores, sabores y texturas. Son pocos elementos y ninguno de ellos es secundario.  Si fueran una orquesta, sería una orquesta de solistas.
La papa no es un relleno, sino una verdadera esponja de sabores que recibe los jugos del marisco, la sal y el aceite de oliva y los devuelve multiplicados. Las conchitas tienen un inimitable sabor levemente dulzón, potenciado por una cocción rápida y violenta. Los espárragos aportan su frescura y su suave crocancia, si tal palabra existe. El kion aporta un tono civilizadamente picante que refuerza todos los demás sabores, y una textura más crocante y ligeramente áspera. El pimiento adobado en aceite y vinagre infunde sabor a toda la preparación, y los chorros de limón conversan maravillosamente con el conjunto. Hasta el humilde perejil trae su cuota de sabor…

Receta para diabéticosEl que piense que hay que compadecer a los diabéticos porque tienen que seguir dieta, no sabe lo que dice. El que los condena a dietas aburridas, de las que da ganas de escaparse, debería pensarlo dos veces. Este plato demuestra que se puede obtener una seria satisfacción gastronómica sin atentar contra la dieta. Naturalmente, todo está en la medida. Si pone el doble de papas, se pasará culpablemente de carbohidratos. Si sumerge todo en aceite (la tentación más común) no sólo perderá sabores sino que ganará peso. Ojo, si está controlando su colesterol, sea prudente con las conchitas y para empezar no se coma el coral, ni se atasque con ellas. O, en el peor de los casos, cuide su colesterol el resto del día. 


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías