Con buenos ingredientes a mano, no hay cómo cocinar mal. Ni a propósito.  Hoy puse en acción cinco ingredientes que suelo tener a mano y en cinco minutos construí una cena más que satisfactoria.

Pan negro (Kasslerbrot) alemán, el más negro de todos los panes negros, denso como ninguno. Atún de buena calidad. Aceitunas, que nunca deben faltar en un hogar peruano, tomatitos cherry, siempre guapos, lechuga fresca y beterraga al horno.

Este pan negro de centeno es una de mis armas secretas para la noche. En mi otra vida generalmente cenaba un buen sánguche. Ahora también, pero con más cuidado. No se cómo lo fabricarán, pero el hecho es que el pan negro siempre está fresco, ligerísimamente húmedo, y dura muy bien.

Siempre me gustaron las aceitunas. El sábado en el mercado ecológico compré medio kilo de unas aceitunas negras cosechadas verdes y tratadas con hierbas, que son una verdadera experiencia gourmet. Separé unas diez y me imaginé que picadas finito, es decir convertidas en tapenade light, le irían estupendamente al pan negro.

Pero en el camino recordé que el almuerzo había sido 200% vegetariano, y vegetariano no soy. Quería mi proteína, y no quería cocinar nada. Para esas circunstancias tengo siempre atún, caballa o sardina. En el mercado hay latas buenas, malas y feas. Las que compro no son las más caras, tampoco las más baratas, pero son francamente superiores al resto, y creo que he probado todo. Tienen el cuidado de venir en cajita y no necesitan abrelatas. No rinden mucho, pero bastan y sobran para dos personas.

Los tomatitos los ví dulces en el mercadito y me compré como medio kilo escogido a mano. Parece poco, pero rinde mucho.

Hace mucho tiempo que soy fiel a la lechuga hidropónica que viene en sus cajitas de plástico. Tiene dos virtudes muy convincentes: parece escrupulosamente limpia y dura horrores en refrigeración. Antes cada fin de semana tenía que botar media o una lechuga; la que usé hoy, y la foto no miente, tenía más de una semana y todavía estaba perfecta

Por último, las beterragas. Cuando compro, las hago al horno al toque y las guardo en la refrigeradora, para cualquier apuro como el de hoy.  Quedan más sabrosas que cocidas en agua y siempre añaden una textura muy peculiar, fresca y ligeramente resbaladiza.

Sería un insulto, querido lector, que le de la receta de esta cena. Todo está a la vista. Lo más oculto en la foto son las aceitunas, picadas finito, pero eso es porque tienen un color parecido al del atún y están camufladas. El resto, simplemente es como es.

Receta para diabéticos El pan negro de centeno o multigrano es el integral de los integrales. Denso y sólido, no es un sabor para paladares frívolos. Pero usted que es de buen diente lo podrá apreciar. Su índice glicémico está entre los menores de todos los panes. El atún, así sea de lata, es de los pescados más recomendables. Lo único es tener cuidado con liberarlo de su aceite, salvo que esté en dieta de engorde :) Verduras, ya lo sabe, puede comer todas las que quiera. Incluso las beterragas. Media taza (una beterraga chica) tiene 37 calorías y sólo 6 gramos de azúcar. Su contenido en minerales parece la tabla de Mendeleiev.

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  2 Responses to “Pan negro con tapenade de atun”

  1. Me ha gustado mucho tu pagina, bién expliado y bien detallado. Soy diabetica y busco cuidarme.
    Solo le falta para que sea perfecta, poder encontrar algunos alimentos de los que se usan en Perú; por ejemplo el yucon y las setas portobello.
    Seguramente habrá algunos más y la pregunta és si se podrian sustituir por algún equivalente o parecido
    y facil de encontrar en España.
    Muchas gracias por tu atención !…y por si hace falta para buscar los sustitutos estoy en Alicante (sureste de España).

  2. Algunas cosas simples son realmente deliciosas.
    En algún momento de mi vida yo almorzaba buenos sandwiches con muchas verduras, pero este me hace acordar cuando llegaban productos alemanes a Lima que se conseguían en Le Gourmet de la Aurora y ya después cuando abrieron Wong (había mucho profesor alemán viviendo por la zona)… el pan de centeno era una maravilla y también habían unas hojuelas de manzanas embolsadas entre dulces y saladitas mmm.

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