Apanado de chancho con camote al horno y espárragos en palta y yoghurt.

Creo que estoy recuperando el tiempo perdido. De chico el camote al horno era un elemento ocasional de la comida diaria. Craso error. El camote al horno es una de las verdaderas maravillas de la naturaleza. Aparte de pincharlo con un tenedor, y de ponerlo a hornear en horno fuerte, no hay nada más que hacerle. Ojalá todo fuera tan fácil de cocinar. El resto, es lo que buenamente había. Algo de lomito magro de cerdo que aplasté con rigor, sazoné, cubrí con hojuelas de quinua molidas (queda como una harina gruesa) y cociné sin grasa en la sartén de teflón. Un saldo de espárragos, cocidos en la susodicha sartén y una palta batida con sal y yoghurt descremado. Eso fue todo. Sería pedante y presuntuoso escribir una receta.
Camote: carbohidrato del bueno. Nutritivo, pero de baja carga glicémica. Comido con cáscara, todavía mejor. Carne muy magra cocida sin grasa alguna, empanizada con esa bomba proteica llamada quinua. La fibra de los espárragos y la buena grasa de la palta. En suma, dieta con gusto no duele. ¿Quiere adelgazar urgente? Menos camote. ¿No le preocupa el peso? Más camote. Usted se autoregula y puede ser sano y feliz.












En Virginia, es probable que usen más yam que sweet potato. Se parecen mucho, pero son dos especies distintas. Yo me confundía siempre entre las dos cuando vivía allá. El yam viene de de África, y probablemente por eso los esclavos que llegaron al Perú adoptaron el camote con tanto ensusiasmo. Gracias por la visita
Me parecio fantastica tu “receta” me reie mucho por la forma tan particular de decir las cosas. Tu receta esta buena ya sabia de la importancia en la dieta del camote. Aqui en USA los North American dan camote a diario a su pequenos hasta el ano de edad. Voy a intentar mezclar la palta con el yogurt.