Receta para diabéticosCocinar es elegir. Entre fettucini y spaghetti, fettucini. Entre champignones y portobello, portobello. Entre tomate grande y tomate cherry, tomate cherry. Si sólo puedo elegir una hierba de olor, que sea perejil.  Entre aceite regular y aceite de oliva, aceite de oliva. Entre sal gruesa y sal fina, sal gruesa. Con sólo esos seis ingredientes y pimienta recién molida, hoy día me salió un plato que no se si es comfort food, suculencia pura o qué, pero me dejó satisfecho y feliz.

El plato es rápido. Me demoré en hacerlo el tiempo que se demoraron los fideos en hacerse. Más o menos 10 minutos para hervir el agua y 4 minutos más de cocción como marcaba el paquete.

Usé, por cierto, tres bolas de fettucini integrales italianos de sémola de grano duro y salvado. Aprox. 150 gramos. Los portobello fueron de tamaño mediano y los corté en rebanadas para que se integraran mejor a la pasta. Los tomates cherry los partí a la mitad y el perejil lo piqué muy finito.

Lo primero fue saltear medio paquete de portobellos medianos (aproximadamente 300 gramos)  en una cucharadita de aceite de oliva extravirgen, con mucho olor y sabor. Usé sartén de teflón, sin miedo a que se me pegaran. No les puse sal, porque se encogen. Empecé a saltear los portobello cuando el agua de los fideos estaba casi a punto de ebullición.

Cuando los portobello ya estaban cocidos, incorporé los tomates cherry y seguí salteando. El la forma más divertida de cocinar, cuando uno logra que los ingredientes se entremezclen con un rápido movimiento de muñeca. Recién en este punto puse sal gruesa

En cuanto los fettucini estuvieron al dente, los escurrí en un colador amarillo (no es indispensable: puede usar de otro color) y los puse en la sartén donde tenía los portobello y los tomates.

Vuelta a saltear, esta vez con ayuda de una espátula. Cuando estuvieron bien mezclados, apagué el fuego, puse el perejil y removí de nuevo para mezclar. Uno en este punto no quiere recocinar el perejil. Está allí por aroma y color, no vale que se mustie.

Antes, inmediatamente antes de servir, molí pimienta negra directamente sobre la sartén.

Eso fue todo. Pocas cosas hay que salgan tan bien con tan poco esfuerzo. Lo único que hay que hacer, realmente, es elegir bien los elementos.  Con spaghetti, este plato no habría sido tan leve. Con champignones normales no habría sido tan suculento. Los tomates grandes se habrían deshecho. Otras hierbas (o una combinación) se habrían impuesto sobre el sabor de los champignones. Un aceite sin sabor no habría redondeado tan ricamente el plato. La sal gruesa no terminó de difundirse parejamente por todo el plato, lo que contribuyó a la sorpresa del paladar.

Receta para diabéticosLa dieta del diabético (o del que quiere adelgazar) no es una dieta de castigo. Si a usted es como yo, le debe gustar la pasta. Bien elegida y en cantidades moderadas, no tiene nada de malo.

Bien elegida: grano duro (que en el Perú no se conoce) y de preferencia integral. Así llena más, la digestión es más lenta y la conversión de pasta en glucosa se hace despacito.

Cantidades moderadas: este plato es típico del truco que uno le puede hacer a la pasta: acompañarla con una salsa enorme, pero inocente en términos dietéticos. Poca pasta y mucha salsa es mejor que mucha pasta y poca salsa. A la izquierda verá la tabla de nutrición de los champignones. Tiene un fullness factor o sea una capacidad de llenar, muy alta. Recomendados para perder peso y mantener una salud óptima. Abajo está la lista de nutrientes que contienen.

Lo que engorda en la pasta no es, en general la pasta misma, sino lo que uno le pone encima. Una salsa Alfredo, por ejemplo, tiene una camionada de mantequilla y harina blanca. La mantequilla se va directamente a las caderas de las señoras y la barriga de los caballeros. La harina blanca comida en salsa se convierte en glucosa tan rápido como el azúcar. Para eso, mejor cómase una torta de chocolate. 

Comparta y disfrute:
  • Print
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Yahoo! Buzz
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Add to favorites
  • Bitacoras.com
  • Live
  • Meneame
  • PDF

  2 Responses to “Pasta con portobello y tomate”

  1. Tante grazie. Sin requisitos glicémicos, unos buenos fettucine all’ uovo serán aún mejores

  2. Primera para aprobar este plato . Feliz domingo después de comer esto.

 Leave a Reply

(required)

(required)

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

   
© 2011 La cocina de Leticia y don Lucho Suffusion theme by Sayontan Sinha