
Esto ya está pareciendo una cruzada: preparar las humildes lentejas de maneras inéditas. La he emprendido para compensar una larga vida de lentejas entrañables pero aburridas, sabrosas, pero sin nada nuevo que decir.
Las de hoy tienen algunas novedades desde el comienzo mismo de la cocción. Normalmente…
las lentejas las cocinamos sin sazón alguna. Esta vez lo hicimos con abundante cebolla picada y un palillo (cúrcuma) fresco rallado. No lo hicimos por razones cromáticas, sino porque el palillo es uno de los grandes y más olvidados alimentos y se puede incorporar a muchísimos platos.
Donde vino lo interesante fue en el complemento de las lentejas. Es tan simple que no requiere una receta propiamente dicha. Simplemente puse a dorar un trozo de carne magra de cerdo cortada en cubitos, acompañada por una cantidad navegable de ajo picado, y suficiente sal para sazonar. Cuando estuvo todo bien dorado eché agua en la sartén y tapé hasta que el cerdo quedó bien cocido, blando y sabrosón. En ese punto vertí un chorro de ron, y aunque se me pasó la mano, no me arrepentí. Seguí a fuego fuerte con la olla destapada, hasta que se redujo considerablemente el líquido. En ese punto vertí en la sartén las lentejas cocidas, revolví, dejé calentar, tapé y dejé reposar para que todos los sabores se casaran.
Al servir, acompañe con una ensalada de palta y tomates cherry sazonada con aceite de oliva y más vinagre que el habitual. No se por qué, pero a las lentejas les gusta el vinagre con gran entusiasmo. Eso fue todo.
Las lentejas son una buena fuente de proteínas (tanto en calidad como en cantidad), hierro, fósforo y cobre, pero sobre todo muy buena fuente de fibra dietética, folato y manganeso. Una joyita. Tienen poca grasa saturada, y una carga glicémica más que razonable. El cerdo, si es magro, es comparable al pollo, y el ajo es una de esas cosas que uno debería comer en cantidad todos los días. ¿La razón? Tiene uno de los alimentos más antiinflamatorios conocidos












Me has conquistado con esta receta. Mañana la preparo sin falta. Pregunta qué sucede si le agrego otro día un poco del curry que te regalé? O estoy mal o en la india comen lentejas?
En la India se come muchísima lenteja. Se lleva de maravilla con el curry, que por cierto, es extraordinario.
Deberíamos formar un club de amigos de las lentejas. Olvidadas, preteridas, aburridas, las lentejas merecen un mejor destino que el descuido de comodín doméstico
salud! con las lentejas.
Con ron… vaya vaya… a probar se ha dicho.
Su.
Deliciosas, me encantan las lentejas, en todas sus formas, colores y maneras de presentarlas, pero borrachinas…. borrachinas nunca las había visto. De cualquier manera, como diría mi querida Madre si viviera: nunca es tarde si la dicha es buena.
El vinagre con las lentejas también es un habitual en mi cocina, no me las imagino sin él.
Saludos.
Riquísimas estas lentejas. Otra forma de hacerlas y que además tienen que estar deliciosas.
Saludos, Batxi.