Tres versiones de papa a la huancaína (2,333)
Por varios cuerpos de ventaja, el plato más buscado del año ha sido la papa a la huancaína. Tal vez porque es una receta múltiple que sugiere variantes y sobre todo ingredientes que no sólo pueden encontrarse en el Perú. O tal vez, tanta gente busque la receta porque hay una confusión generalizada sobre cómo se prepara este plato clásico de la cocina peruana. Sea como sea, las tres versiones funcionan muy bien.
2. Arroz con pollo de Don Lucho El arroz con pollo es uno de esos platos que se repiten de mil maneras en todas las culinarias hispano americanas. Éste es de clara raigambre peruana, emparentado con los arroces con pato que se cocinan en chicha o en cerveza (o en ambas, como en este caso). Es un plato contundente, que escapa a los propósitos generalmente dietéticos de este blog, pero que, como muchos platos tradicionales, sigue siendo sustantivamente sano.
3. El postre gourmet más sencillo del mundo. Éste es un postre que combina la fruta más popular del planeta, la banana, con Algarrobina, una miel vegetal hecha con el fruto del algarrobo, que se encuentra con toda facilidad en el Perú y en los países árabes, pero que en el resto del mundo no es tan fácil de conseguir. Lo cual es una lástima, porque el jarabe de algarrobo fue el primer endulzante de la humanidad, muy anterior a la caña y la remolacha.
4. Chupe de camarón o cómo llegar al cielo de las sopas. Con un promedio de 13 visitantes diarios, el chupe de camarón no es el plato del año sólo porque recién llegó en agosto. Pero yo no soy responsable de su éxito. Lo único que hice con él fue prepararlo siguiendo el procedimiento del Compadre Guisao, el autor mayor de la cocina marina del Perú, y el recuerdo de los sabores entrañables de mi mamatía Eva, arequipeña quintaesencial.
5. Chancho con piña en salsa de tamarindo. Este es uno de los platos clásicos de la comida chino-peruana, en una versión que cualquiera puede hacer en casa sin mayor dificultad. También es un plato-madre que se puede preparar con otras carnes y con otras frutas y con otros sabores. Imagínelo igual, pero con pollo y picante.
6. La fruta va bien con todo. La receta 6 es la antireceta. No tiene ingredientes fijos, no tiene medidas, no tiene casi procedimientos. Es más bien una idea. Probablemente la razón por la que todos los días la visita uno de cada cien lectores del blog es que muchos nos hemos olvidado de una de las cosas centrales de nuestra alimentación: que la fruta es intrínsecamente buena y necesaria.
7. 8.Cebiche precolombino de tumbo y maracuyá. En muchos lados había leído referencia a los cebiches precolombinos, pero nunca me había encontrado con uno cara a cara. ¿La solución? Prepararlo, con ingredientes estrictamente nativos del Perú, que ya había utilizado muchas veces como variación de los cebiches tradicionales de la casa.1318 lectores han pasado por esta receta que renueva el cebiche, volviendo tal vez a sus raíces más lejanas.
8. ¿Nunca ha comido arracacha? No sabe lo que se pierde. Una de las cosas más maravillosas de vivir en un país de ecología tan diversa con el Perú es que uno sigue descubriendo ingredientes inéditos. Uno de ellos es la arracacha, una raíz que no es pariente de las papas sino de los apios. y que a lo largo del año la he utilizado en diversas recetas. Si sumara todos los lectores de recetas de arracacha, probablemente sería la estrella del año.
9. Zapallo y lúcuma. Como Romeo y Julieta. Un día en el mercado de Surquillo, acababa de comprarme un zapallo loche cuando vi unas lúcumas abiertas, tan hermosas, que se me ocurrió que les encantaría compartir un plato. Gran idea. Estaban hechos el uno para el otro
10. Pescado apanado en harina de Algarrobo es un plato que surgió por casualidad, por un error, no por un experimento. Bendito error. Publicado cuando recién empezábamos el blog, no hay día que no lo pidan por lo menos cinco comensales….
Encuesta. De veras nos interesa saber qué es lo que usted esperaría. La casa no tiene preferencias y vox populi… [polldaddy poll=1191024]






























Cierra los ojos, piensa en todo lo que te hizo sonreír en el año que termina y olvídate de lo demás… Ojalá esas sonrisas se te multipliquen por 2009. Feliz Año.