
Fruta. Si todos comiéramos fruta, quebrarían las fábricas de vitaminas. Las frutas son el color mismo de la vida. ¿Para qué voy a lamentar la ausencia de mi mesa de tortas, pasteles y cremas, cuando tengo la fortuna de vivir en un lugar donde cuatro o cinco meses del año llegan a mi mesa los mangos más espectaculares, y donde nunca faltan tunas (higos chumbos, higos de tuna…), aunque me espine la mano? Para envidia o nostalgia de quienes viven fuera, les quiero mostrar no sólo el plato sino la fruta misma.

Este es el mango que apareció en el plato. Para llegar al corte, lo primero es pelarlo. Hay quien lo hace con cuchillo. Yo prefiero un pelapapas porque no m quiero perder nada. Queda así:

Una vez pelado, el corte es muy simple, y disculpe si siente que insulto su inteligencia describiéndolo, pero yo soy bien bruto y hasta hace poco me enchastraba como un niño de siete años cada vez que comía mango. Mirando aprendí, y ahora me queda bien bonito. Una vez pelado, le hago un corte hasta la semilla con un cuchillo muy filudo. Un segundo corte, y saco una cuña. A partir de allí, la vida es fácil. Simplemente repito el procedimiento hasta tener un montón de trocitos. Así este mango de la foto rindió para tres personas bastante hambrientas, eso sí, con el auxilio de unas tunas.
Ah, las tunas. De chico sólo llegaban a Lima tunas verdes. No son malas ni feas, pero los colores de la vida son especialmente ricos en las tunas serranas de colores. Me gustan todas: rojas, verdes, amarillas, anaranjadas. Son una verdadera fiesta. Lo único que hay que tener es un poco de cuidado, porque son como algunas mujeres. Cuanto más bonitas, más peligrosas. Las tocas con cariño y te llenas de espinas. No todas, por cierto.
Y ya que estamos en sesión de fotos, déjeme presentarle las tunas que compusieron este plato ¿No son lindas?

Dulce como es, el mango tiene un índice glicémico bastante bajo. En primer lugar, como la mayor parte de la fruta, tiene mucha agua. Pero lo que realmente lo hace más seguro es la extraordinaria cantidad de fibra que contiene. A más fibra más lenta la absorción y más lenta la conversión del carbohidrato en azúcar. El mango promedio contiene el 40% de toda la fibra del día, y esto es una gran ventaja no sólo para los diabéticos sino para los de estómago seco y los que quieren bajar sus niveles de colesterol. Rico en vitaminas, minerales y antioxidantes, el mango contiene una enzima que ayuda a la digestión.












hola, y pensar que en japon pagan un dineral por un kilo de mangos, y que decir de las paltas, las adoran, un saludo
Pagan un dineral por todo, me parece
hola me llamo yoselin y queria darles las gracias xq sin esta receta jalabe el curso bye
¡Qué tunas preciosas!
¡Qué Rico es mi Perú!
Mangos, sí pues, los peruanos como en ningún lado…aquí pago por mango espanol rico pero sin olor como 5 euros por cada uno…ah…como extrano a mi caserita ahí en el alcanfores de antano, sin hoteles ni supermarkets…mi caserita con los mejores mangos…no más asomarsea la puerta, se sabía que ahí estaban los mangos…se extrana mucho aquí, no sólo el mango…la nostalgia abarca todos los sabores…
…sí, y dió en el clavo, Don Lucho, esos mangos maduritos son una de las cosas que más se extrañan : )) mmm…
mangos “sin alma”, me hizo mucha gracia :)
ay que malo!!! como me saca cachita!!
tengo una amiga qeu viaja a peru el dia 15… le voya pedir que “mande fruta” jajajajaa
Recuerdo que cuando fui a Minka me dieron a probar la tuna y desde allí que me enamoré de ella, la tuna verde probé yo. Luego en un local que sirven fruta con helado en Lima probé la roja y estaba mas buena aún, pero el mango… nada que ver con el que llega a España… con un mango pequeño de Perú aromatizas una casa entera sin cortarlo si quiera… la fruta de Perú es riquísima!!
Para tu envidia negra, sigue a todo vapor la temporada de mango en el Perú. Este es un buen año
Pues firmo lo de nostalgia y envidia. Sí, los mangos que llegan acá son peruanos, pero todo su aroma y su sabor se lo dejan en Perú, los llamo mangos “sin alma”
Lo de la envidia es broma. Lo de la nostalgia lo he vivido. Mi pasión por la cocina se alimentó de nostalgia. Me hice cebichero dominical fuera del Perú por pura nostalgia. Tal vez fui un poquitín malvado al refrescarles la memoria del mango.
Pués si que tienes suerte de vivir al lado de esas frutas tan sanas y fresquitas…. Se comen con la vista. Un saludiño.
Doña Cariño, es nuestro verano. Pero, además, aquí hay fruta fresca, buena, recién cosechada todo el año. Estamos un poco bajos de duraznos, peras, manzanas y demás fruta europea clásica, pero en fruta tropical nadie nos gana.
Rico, sano, el mejor postre , desayuno o merienda, son las frutas y hace muy bien en enseñar preparar el mango, yo veo a famosos cocineros hacer cada desastre porque no tienen la menor idea. Gracias