
La más hindú de las frutas de la india es el mango, y tal vez la más clásica de sus bebidas es el mango lassi, mango licuado en yoghurt con un toque de cardamomo. Sobre esa base construí un postre que llegó más allá de mis expectativas. La foto le cuenta sólo la mitad. Mejor siga la recetaPiqué mango en trozos tamaño bocado mientras preparaba el almuerzo y los dejé en la refrigeradora. ¿Cantidad? Éramos tres, fueron dos mangos grandecitos.
En un bowl combiné lo siguiente
- Taza y media de yoghurt descremado sin endulzar ni saborizar. Puro y simple
- Un sobrecito de endulzante (sucralosa) por cabeza. Si no tiene problemas con el azúcar, un par de cucharaditas no le harán daño
- Aproximadamente una cucharadita de canela en polvo
- Tal vez media cucharadita de anis estrella molido
- Media cucharadita de pimienta negra recién molida
Dejé esta mezca reposando en la refrigeradora.
Al momento de servir, puse primero el mango en copas de vidrio, luego incorporé la mezcla de yoghurt hasta que casi cubriera todo y coroné con algunas bayas que me quedaban (frambuesas y moras). Eso fue la primera vez. La segunda ya no tenía, y el postre se quedó en mango. No pasa nada.
Piense un poco en la combinación mágica de canela y anís. Imagine el sabor, sienta el aroma. Únalo con el leve ácido del yoghurt y fortalézcalo con la sorpresa de la pimienta. Para platos como éste se inventaron las especias. Los mangos, debo decirlo, eran de fin de temporada, cuando simplemente se parecen a los mejores mangos que se puede conseguir fuera de la India o del Perú y algón otro país afortunado en esta fruta. No eran los mangos más dulces del mundo ni los de sabor más intenso ni los de perfume más fuerte. De una vez lo digo: eran mangos mediocres. Pero, rodeados y sumergidos en esta salsa cremosa y cargada de sabores, se convirtieron mágicamente en mangos de primera; qué de primera: de clase mundial.
Nota sobre dieta. Desde hace varios años se están publicando informaciones sobre el efecto benéfico del mango en la diabetes tipo 2. A comienzos de marzo del 2009 se anunció que una universidad australiana estaba desarrollando una variedad de mango destinada específicamente colaborar en el tratamiento de la diabetes, lo que me hace pensar que mi intuición de comedor de mangos no estaba errada.




















…el aroma de la frambuesa casi que se siente…
Anita, pensé en ti y en tus mangos tristes de Valencia cuando hacía esta receta. Hasta el mango más carente de sabor, queda delicioso
: ))
Gracias, Don Lucho…
Yo también pensé en Usted mientras hacía el mango lassi con kefir en vez de yoghurt. Creo que lo hubiese aprobado.
Al mango en ésta receta le pasa lo mismo que a la fresa con el vinagre balsámico, mejora muchííísimo.
Y el aroma de la frambuesa casi Como postre, muy fino y espectacular, ahora, si empezamos el día tomándolo en el desayuno…creo que buen humor para todo el día asegurado.
En cuanto salga de la oficina, corriendo a casa a probarlo.
Saludos,
k rico lucho!!! que rico, como brilla ese mango!! ajja