¿Le gusta la quinua al olivo? ¿Cómo, no la conoce?
Yo tampoco la conocía ni la imaginaba. La imaginadora fue doña Alicia, reina y señora de todas las quinuas, santa patrona de la salud y el sabor en la mesa. No quedó ni una ñizca…
Esta receta se la doy de oídas y probadas. No la hice yo, sino doña Alicia. Pero yo fui oliendo el proceso desde mi mesa y doy fe absoluta del resultado. Es extraordinariamente sabrosa y extraordinariamente sencilla.
Alicia molió en el procesador de alimentos una docena de aceitunas sin semilla junto con un puñado de pecanas, un puñadito de queso parmesano rallado y unas cuantas hojas de albahaca y menta. Agregó agua y un toque de aceite de oliva para lograr una textura relativamente liviana. Las aceitunas eran negras, intensas y jugosas. En el Perú son las aceitunas de botija de todos los días. En otras latitudes son más difíciles de encontrar. Una solución imperfecta son las Kalamata, pero, donde las hay, mejores son las Alfonso. Nada de sal, nada de pimienta, nada de nada.
Esa fue la base.
Luego puso dos poros (porros, puerros) bien lavados y cortados en juliana a sofreir con muy poquito aceite de maní, que no se quema con facilidad. Fuego lento hasta suavizarlos, con algo de agua para que no se queden. Quedó como un caldito. Le echó un sobre de edulcorante para reforzar el dulzor.
En olla aparte preparó la quinua siguiendo su infalible receta básica. Si tiene dudas sobre cómo hacer quinua, corra a leerla. No me crea a mi. Crea los comentarios…
Cuando la quinua estuvo lista, la llevó al wok para unirla con los porros usando un tenedor. TIP IMPORTANTE. Para mezclar quinua, olvídese de la cuchara. El tenedor es su mejor herramienta para mantener los granos separados.
Sobre esta quinua mezclada con los poros incorporó el pesto de aceitunas , y colocó en ese momento, ya con el fuego apagado, queso fresco cortado en cubitos muy pequeños que mezcló con la quinua, y un par de aceitunas cortadas en rebanadas como simple adorno.
Si tiene problemas en encontrar aceitunas de botija también lo tendrá con el queso fresco. Una sugerencia: mozzarella mezclada con la quinua caliente inmediatamente antes de servir, para que se ablande pero no se derrita. El queso fresco funde a temperatura mayor que la mozzarella y su virtud, cuando es bueno, es llegar a la mesa en un inefable estado de blandura.
Más simple no existe. Ni más sabroso.













Estimado Don Lucho, llevo mucho tiempo leyendo, entreteniéndome y cocinando con sus ideas e historias, y ya lo he recomendado a cuanta amiga que quiere alimentarse sanamente. pero recién me animo a escribirle. Bueno tengo una pregunta: la hierbabuena es lo mismo que la menta? Porque vivo en Alemania y solo consigo menta. Gracias por la respuesta, y muchísimas gracias a usted y en especial a Doña Elisa por hacerme redescubrir la quinoa! Que tengan un buen día!
Jessica, es lo mismo. Le llaman hierbabuena, yerba buena o menta.
Es y no es. Son primas y en algunos lugares sólo hay una de las dos. La menta es màs cercana a la pasta de dientes.
Aqui en Kansas al parecer no sera una blanca navidad, estoy por salir al mercado a comprar loq ue me falta para la cena pero hace FFFRIOO. Pero vine a buscar alguna delicia de las que ud prepara siempre y de todas maneras hare esto hoy, asi que pese al frio me voy!
Gracias por existir Don Lucho y Dona Alicia! Felices Fiestas para Uds y su hermosa familia!
Saludos!
Felices fiestas querida Astrid
Yo crecí comiendo quinua en guiso, pero esta receta me parece muy buena, la probare
Esta notita es para agadercerle a Alicia mi gusto de hoy en dia por la quinua…cuando era chica no la podia ver pero ahora siguiendo sus consejos me encanta.
Ya se porque a mi hermana le encanta comer donde ustedes…gracias por la invitacion.
Gracias
Ya trasladé sus agradecimientos doña Lucía. La próxima, la esperamos con todo y hermana
Siguiendo con las similitudes norteafricanas, trasladaría este plato a la esfera del taboulé. Me gusta la idea de doña Alicia. Si señor.
Recuerde que doña Alicia procede de la Media Luna de las Tierras Fértiles…
No hay problemas para encontrar lo que usted llaman aceitunas de botija en la cuenca mediterránea. Están en todos los mercados del norte de África -exactamente iguales; mismo color, mismo sabor, misma ternura…- y por ende en la mayoría de los mercados de una cierta entidad de la otra parte del mar. El fenómeno migratorio ha sido de tal magnitud que en las grandes ciudades suele haber negocios de alimentación especilizados en productos marroquíes o argelinos.
Gracias por el dato. Mis lectoras del otro lado del charco lo agradecerán.
También habemos lectores, Don Lucho…! :-)
Alterno masculino con femenino en mis textos y mis respuestas. Las señoras no se extrañan, por lo general, que hable de lectores. Los caballeros no deberían sentirse excluídos
El plato se ve delicioso y el pesto de aceitunas…buenísimo. Lo voy a probar.